APOSTOLADO DE NUESTRA SEÑORA DE LAS LÁGRIMAS

– Las Apariciones, la Coronilla y la Medalla de las Lágrimas de María –


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Hermana Amalia de Jesús Flagelado - Campinas, Brasil Hermana Amalia de Jesús Flagelado y los orígenes de la Coronilla de Nuestra Señora de las Lágrimas

En el Instituto de las Misioneras de Jesús Crucificado, fundado en Brasil, por Monseñor Don Francisco de Campos Barreto, Obispo de Campinas, vivió una piadosa religiosa de nombre Sor Amália de Jesús Flagelado – por el bautismo, Amália Aguirre. Como otra alma privilegiada, Teresa Neumann, mística de Alemania, la Hermana Amalia también tuvo en su propio cuerpo los Estigmas de Jesús.

La Hermana Amália perteneció al primer grupo de las ocho religiosas, cofundadoras del Instituto de las Misioneras de Jesús Crucificado, que el 8 de diciembre de 1927 recibieron el hábito religioso e hicieron sus votos perpetuos igualmente el 8 de diciembre de 1931.

En esa misma época, un pariente de la Hermana Amália estaba en gran aflicción porque su esposa se encontraba gravemente enferma y varios médicos le declararon que ya no había ningún remedio que pudiera salvarla. Habiendo visitado a la religiosa y rompiendo en lágrimas, el pobre hombre le preguntó: «¿Qué va a ser entonces de mis hijos?»

La Hermana Amalia tomó mucho a pecho la aflicción de su pariente y se dirigió, en una confiada oración, al Divino Salvador.

De repente, la Hermana Amalia se sintió interiormente llamada a ir a Jesús presente en el Sagrario. Ella se fue a la capilla del convento donde, con los brazos abiertos, se puso de rodillas delante del altar y dijo a Jesús Sacramentado:

«Si ya no hay salvación para la mujer de T., yo misma estoy dispuesta a ofrecer mi vida por la madre de esta familia. ¿Qué queréis que haga?»

Entonces Jesús le apareció y le respondió: ««Si quieres obtener esa gracia, pídele en atención a las lágrimas de Mi Madre».»

Preguntó la Hermana Amalia: «¿Cómo debo rezar?»

Entonces Jesús le enseñó las siguientes invocaciones: «¡Oh Jesús, atiende nuestras súplicas por las Lágrimas de Vuestra Madre Santísima!» «¡Oh Jesús, mirad las lágrimas de Aquella que más Os amó en la tierra y más intensamente Os ama en el Cielo!»

Y añadió: «Mi hija: todo lo que los hombres me pidan en atención a las Lágrimas de Mi Madre, Yo, amorosamente, les concederé. Más tarde, Mi Madre concederá este tesoro a nuestro querido Instituto como un imán de Misericordia.»

Esto ocurrió el 8 de noviembre de 1929.

Exactamente cuatro meses después de esa fecha, Jesús cumplió su promesa hecha a la Hermana Amalia. Como la profecía predijo, la Virgen María otorgó un gran tesoro al Instituto amado por el Cielo.


Estatua original de Nuestra Señora de las Lágrimas - Campinas, Brasil La aparición de Nuestra Señora de las Lágrimas y su entrega de la Coronilla (o el Rosario) de las Lágrimas

Estas son las palabras de la Hermana Amalia sobre lo que sucedió en la capilla del convento:

«El 8 de marzo de 1930, estaba en la capilla arrodillada en los escalones del altar cuando de repente me sentí elevada para lo alto. Una Señora de belleza indescriptible se me acercaba. Llevaba una túnica violeta, un manto azul y un velo blanco que cubría sus hombros e que también la envolvía alrededor del pecho. Con una sonrisa, se me acercó flotando. Ella sostuvo en sus manos un rosario que ella misma llamó de "Corona". Las cuentas brillaban como el sol y eran blancas como la nieve.

Entregándome este rosario, Nuestra Señora me dijo:
"Esta Coronilla [o Rosário] es la Coronilla de Mis Lágrimas, que Mi Hijo quiere confiar a tu Instituto como parte de Su Herencia. Mi Hijo ya te ha enseñado las invocaciones. A través de estas invocaciones, Él quiere honrarme de una manera muy especial y, por lo tanto, de buen grado otorgará todas las gracias que se pidan en atención de Mis Lágrimas. Esta Coronilla [o Rosário] servirá para la conversión de muchos pecadores, y especialmente de aquellos que están poseídos por el demonio. Al Instituto de Jesús Crucificado está reservado un honor especial que es la conversión de muchos miembros de una secta transformándolos en árboles floridos dentro de la Iglesia. Por esta Coronilla el demonio será vencido y el dominio del infierno destruido. Prepárate para este gran combate!".

Dicho esto, la Señora desapareció.»


Revelación de la prodigiosa medalla de Nuestra Señora de las Lágrimas y de Jesús Maniatado Medalla de Nuestra Señora de las Lágrimas y de Jesús Maniatado

En la aparición del día 8 de abril de 1930, la Virgen María pidió a la Hermana Amalia para que mandara acuñar una medalla de Nuestra Señora de las Lágrimas y de Jesús Maniatado, y dijo que esa misma medalla debía ser muy difundida para que el poder de Satanás en El mundo fuese vencido. La Santísima Virgen añadió que todos los fieles que traerán esa medalla con amor y devoción recibirán innumerables gracias.

Por orden de la Santísima Madre de Dios, esa medalla trae acuñada en frente la imagen de la Virgen de las Lágrimas en actitud de entrega de la Coronilla de las Lágrimas (exactamente como sucedió en la anterior aparición del 8 de marzo de 1930 a la Hermana Amalia) y rodeada por las palabras: «¡Oh Virgen Dolorosísima, Vuestras Lágrimas derribaron el imperio infernal!». En el verso, trae acuñada la imagen de Jesús Maniatado – es decir, atado durante su Dolorosa Pasión – y rodeada por las palabras: «¡Por Vuestra mansedumbre Divina, oh Jesús Maniatado, salvad al mundo del error que lo amenaza!».


Palabras de Jesús Maniatado transmitidas a la Hermana Amália para todos los misioneros de las Lágrimas de María: Jesus Maniatado - Campinas, Brazil

«Mi hija: Hoy te voy a hablar de las Lágrimas de Mi Madre.

Durante veinte siglos se quedaron guardadas en Mi Divino Corazón para ahora entregarlas. Con esta entrega, Yo te constituyo una apóstol de Nuestra Señora de las Lágrimas y sé que estás lista para dar la vida por la difusión de tan santa devoción.

¡Ser misionero(a) de las Lágrimas de Mi Madre es darme inmensos consuelos! Yo he dado valor infinito a esas Lágrimas y con ellas los que se propusieren a propagarlas tendrán la felicidad de robar pecadores al maligno, cuyo odio ha de ponerles muchos obstáculos para que no sean conocidas.»

«¡El mundo tiene necesidad de misericordia y, para recibirla, no hay dádiva más preciosa que las Lágrimas de Mi Madre! Si las lágrimas de una madre conmueven el corazón de un hijo rebelde, entonces ¿cómo no se ha de conmover Mi Corazón que tanto ama a esta Madre? ¡Este tesoro magnífico, guardado veinte siglos, está ahora en manos de todos para con él salvarse muchas almas de las garras infernales!... ¡Cuando las almas generosas dicen: "Mi Jesús, por las lágrimas de tu Madre Santísima", Mi Corazón se abre y hace brotar sobre aquellas almas los torrentes de mi misericordia!»


Promesas de Nuestro Señor Jesucristo a los Misioneros y Misioneras de Nuestra Señora de las Lágrimas: Jesús Misericordioso

«Todos los que se propusieren propagar las Lágrimas de Mi Madre, en el Cielo recibirán una alegría especial y alabarán todas las horas que pasaron a divulgarlas.

Todos los sacerdotes que difundan el poder de las Lágrimas de María tendrán sus trabajos a producir frutos de vida eterna y grandes cosas harán por amor a Mí. ¡La difusión de esta riqueza de las Lágrimas de Mi Madre es de mucha importancia para Mi Corazón porque me va a dar millones y millones de almas!

Yo soy tu Jesús Crucificado que en todas las manos ha depositado tan sagrado y poderoso tesoro, del que debes ser apóstol incansable y ser capaz de dar la vida por él.
– ¡Felices los que difundan las Lágrimas de María!»


Coronilla de Nuestra Senora de las Lágrimas

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